Mucho calor, fuentes, pérgolas y ¡helados!

Después de un largo tiempo de letargo e inactividad les queremos traer una de esas historias, que por su polémica y trascendencia anecdótica, no merecen permanecer en el oscuro pozo del olvido.
   
Muchos de vosotros aún recordarán aquella tarrina de helado que emulaba con sus formas un simpático y sonriente Curro. Un producto, que incluso, aún podíamos encontrar en muchos establecimientos hasta bien entrada la década de los noventa. Este helado-souvenir fue el periférico ideado por la heladera La Ibense Bornay para abanderar su periplo empresarial en la Exposición Universal de Sevilla de 1992.


  Varios trabajadores de La Ibense frente a uno de sus quioscos (entre ellos Alberto Martínez, Coordinador de la empresa durante la Expo)
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